Entrevista al psicólogo y escritor Carlos Postigo:
“El trabajo ha de ser una forma de manifestar quiénes y qué somos, y no convertirnos en esclavos de oficios que no nos dicen nada y limitan nuestras potencialidades”

Carlos Postico, psicólogo español especializado en desalineación laboral, burnout y bienestar profesional, acaba de publicar un libro que anda sacudiendo la aparente tranquilidad de muchos empleados. “Manda a la mierda tu trabajo” es una obra que nos alerta sobre aquella profesión, aquel empleo, que hemos asumido por razones distintas a la conexión personal. ¿Profesionales satisfechos nos llevaría a una sociedad más sana?, he ahí el centro de todas las preguntas que Postigo se dispone a responder.
Por: Pablo Riera.

Pregunta: – ¿Cómo mandar a la mierda a tu trabajo?
Respuesta: – Mandar a la mierda el trabajo requiere de un trabajo interior previo: mirarse hacia dentro, escucharse, entenderse, aceptarse, contraer un compromiso con uno mismo y actuar en consecuencia. Mandar a la mierda un trabajo porque sí, es sólo un síntoma de que no estamos bien con nosotros mismos, y debemos ver qué sucede y resolverlo.
Hay veces que estamos pasando por un momento de hastío, cansancio y desmotivación que nos impulsa a mandar a la mierda el trabajo, pero si no sabemos a dónde dirigirnos, es muy probable que sigamos en el bucle de la insatisfacción y la frustración acabando en trabajos que no nos hacen felices.
P: – ¿Y las consecuencias económicas?
R: – A todos nos gusta que los árboles estén floridos, pero también entendemos que para que sea vea bello, este árbol debe tener bien arraigadas las raíces y ser cuidadas. De la misma manera nos fijamos en los aspectos económicos, pero olvidándonos de qué hay detrás de este factor: una persona con sus miedos, inseguridades, sueños, metas… que si no se tratan y cuidan no darán los resultados deseados. Poner el foco en el dinero es olvidar lo más importante: a la persona y es ahí donde radica lo mollar del planteamiento del libro.
P: – ¿En tu libro hablas de profesiones mal escogidas o de trabajos en general?
R: – Hablo de estar en un trabajo que no está alineado con uno mismo. El problema no es del trabajo, es de haber elegido de una u otra manera un trabajo que no nos llena. Puede haber profesiones que a mí no me hagan feliz pero a otra persona sí. Lo importante es conectar con nosotros mismos y a partir de ahí encontrar qué actividad, profesión o trabajo nos permite expresar todo nuestro interior. Dicho de otro modo, el trabajo ha de ser una forma de manifestar quiénes y qué somos, y no convertirnos en esclavos de oficios que no nos dicen nada y limitan nuestras potencialidades.
P: – ¿El problema, más allá del trabajo, lo representa el no estar alineado contigo mismo?
R: – Totalmente. Esa es la idea que subyace al libro. El problema no es del trabajo, la economía o los sistemas capitalistas más o menos intervencionistas, sino de estar alineados con nosotros mismos. Como ya he comentado, el objetivo es mirarnos dentro y descubrir quiénes somos y cómo podemos ofrecernos y expresarnos hacia fuera a través de alguna actividad laboral.
Al final, mandar a la mierda tu trabajo es desprendernos de aquello que no forma parte de nosotros, que nos lastra y nos lleva por un camino de parálisis, bloqueo e infelicidad.
P: – ¿La vida se nos va en automático sin tomar la decisión de buscar un trabajo acorde con nuestros intereses?
R: – Es normal y entendible. Todos venimos con un pasado lleno de miedos, inseguridades y traumas mejor o peor gestionados, y esto hace que tomemos decisiones enfocadas a minimizar el dolor y aumentar la seguridad. Ahora bien, para ello, si no hemos hecho un trabajo de autoconocimiento, actuaremos buscando esta seguridad en todos los entornos posibles: una pareja que nos dé estabilidad aunque no haya verdadera conexión, un trabajo que nos asegure un sueldo a fin de mes a pesar de ser una jaula de oro, mantener ciertas relaciones familiares y sociales tóxicas sólo por el miedo a la soledad…
De aquí que acabemos llevando una vida en automático, aferrándonos a las respuestas que más minimicen el miedo sin pensar en aquellas que estén más acorde con nuestro interior y nuestro Ser.
P: – ¿Qué determina más para esta escogencia errada, la influencia de los trabajos de nuestros padres o la seguridad económica?
R: – Buena pregunta. Depende de cada situación. Hay personas que se dejan llevar más por la influencia de los trabajos de sus padres y otras por el miedo a la inseguridad económica.
Repetir un patrón da tranquilidad y sensación de certidumbre como puede ser repetir el trabajo de nuestros padres; si ha funcionado, puede seguir funcionando; el problema es que somos personas individuales e intransferibles y esto requiere una responsabilidad y mirada interior hacia uno mismo. Por otro lado, un pasado con dificultades económicas, la sobrevaloración del dinero a nivel de ego social y el propio miedo a pasarlo mal hará que podamos elegir un trabajo que, aunque no esté alineado con nosotros, sí satisfaga este miedo.
P: – ¿Y el entorno social condiciona a la hora de buscar trabajos?
R: – Totalmente. Todos los años aparecen en los medios de prensa noticias sobre cuáles son las carreras con más salidas laborales y en las que más dinero se gana, tanto el primer año como más adelante. Esta información nos está condicionando la forma de ver el trabajo y el futuro laboral. A un chaval de 17 años que no sabe lo que quiere, si le dicen que estudiando una ingeniería va a ganar mucho más que siendo filósofo, pues a ver, ¿qué crees que elegirá?
Pues eso. Es normal. La cuestión sería que este chaval pudiera trabajar sobre sus inquietudes, gustos, pasiones para que pudiera encontrar aquello a través de lo cual se pudiera expresar como ser humano.
P: – ¿De tus consultas los pacientes salen decididos a un cambio radical en lo laboral?
R: – De mis consultas salen haciéndose preguntas, mirándose por dentro y escuchando qué es lo que sienten y lo que les haría sentirse mejor consigo mismos. El cambio radical no es la norma y los caso en los que es así, es porque ya llevan bastante tiempo sintiéndose en un lugar que no es el suyo pero en el que han estado aguantando todo este tiempo hasta que no han podido más.
En ese momento pueden venir reclamando un cambio radical de trabajo, pero para ello, como en el resto de los casos, lo primero es conseguir una autoescucha honesta y trabajar por una claridad y un foco imprescindibles para dar el salto; el cual se da siempre desde dentro, no por miedos o condicionantes externos.
P: – ¿Profesionales satisfechos nos llevaría a una sociedad más sana?
R: – Por supuesto, habría menos ansiedad, depresión, burnout, insatisfacción y vacío en la vida. Hablaríamos de profesionales motivados, plenos y con sentido de lo que hacen. Cuando pregunto en consulta qué es lo que quieren en la vida, la mayoría responden que ser felices, y otros sentir paz interior, que en mi opinión es lo mismo. Y claro, expresar lo que somos a través de alguna actividad productiva genera esa sensación de estar alineados, llenos y en consonancia con nosotros mismos que nos lleva a hablar de felicidad y paz interior.
MADRID , ESPAÑA
Septiembre, 2026