La Camerata Complutense triunfa en el Hospital de Antezana
con un concierto de sala llena y gran unidad artística

El concierto celebrado en el Hospital de Antezana de Alcalá de Henares, dentro del Festival Hispanoamericano “Clásicos en Alcalá”, volvió a poner de manifiesto el excelente momento artístico de la Camerata Complutense, en una velada que registró un lleno absoluto. La expectación era evidente desde mucho antes del inicio: no cabía un alma en este espacio histórico de gran valor patrimonial, convertido una vez más en escenario privilegiado para la música.
La cita contó con la participación destacada de su directora titular, Cristina Lucio-Villegas, quien asumió el papel de solista en el Concierto nº 1 en re menor BWV 1052 de Johann Sebastian Bach. Su interpretación destacó por la gran precisión en el ritmo, mantenido con seguridad a lo largo de toda la obra. Esto permitió seguir con claridad el desarrollo de la música y apreciar su estructura interna. La solista combinó la dificultad técnica de la partitura con una interpretación contenida y elegante, que dio fuerza y claridad al diálogo musical con la orquesta, logrando una lectura equilibrada y profundamente musical de una de las páginas más exigentes del repertorio barroco.
El programa ofreció, además, un recorrido coherente por algunos de los lenguajes más representativos del barroco y el primer clasicismo europeo, con obras de Élisabeth Jacquet de la Guerre, Alessandro Scarlatti, Antonio Vivaldi y Luigi Boccherini. La selección, cuidada y bien articulada, permitió al público asistir a un viaje estilístico que puso en diálogo distintas tradiciones musicales de los siglos XVII y XVIII. Desde la delicadeza pionera de Jacquet de la Guerre hasta la energía rítmica de Vivaldi o la elegancia formal de Boccherini, el concierto mantuvo una línea de coherencia estética muy notable.
Especial mención merece la interpretación del célebre Fandango de Boccherini, a cargo del guitarrista Adrián Baratech, que aportó un momento de especial brillantez y colorido, muy celebrado por el público asistente.
A lo largo de toda la velada, la Camerata mostró una consistencia notable, con un empaste sólido entre secciones, afinación cuidada y un sentido del conjunto especialmente equilibrado. El resultado fue un concierto de gran unidad, en el que cada obra encontró su lugar dentro de un discurso musical claro y bien construido. El público respondió con una atención sostenida y un entusiasmo creciente, confirmando la excelente acogida de la propuesta y el interés que sigue despertando la formación en el panorama musical actual.
El éxito de la velada se vio refrendado en su tramo final, cuando, ante la insistencia del aplauso del público, la Camerata Complutense se vio obligada a ofrecer un bis, interpretando el célebre Rondeau de la suite Abdelazer de Henry Purcell. Este cierre añadió un broche festivo y elegante a una noche ya de por sí memorable, redondeando una actuación que combinó rigor, sensibilidad y una respuesta excepcional por parte del público.

Linda D’Ambrosio
Madrid, España
Junio, 2026