Murió Julio Le Parc, maestro del arte cinético
y figura fundamental del arte contemporáneo
El mundo del arte despide a Julio Le Parc, uno de los creadores más influyentes de los siglos XX y XXI, quien falleció el 30 de mayo de 2026 en París a los 97 años. El artista argentino, nacido en Palmira, Mendoza, dejó una obra que transformó profundamente la relación entre el espectador y la creación artística, convirtiéndose en una referencia indispensable del arte cinético y óptico a nivel internacional.

Radicado en Francia desde 1958, Le Parc desarrolló gran parte de su trayectoria en París, ciudad donde consolidó una investigación artística centrada en la luz, el movimiento y la percepción visual. Su muerte fue confirmada por su familia, que informó que el artista enfrentaba un progresivo deterioro de salud durante los últimos años, aunque permaneció vinculado a proyectos y exposiciones hasta etapas recientes de su vida.
En 1960 fundó el Groupe de Recherche d’Art Visuel (GRAV), colectivo que impulsó nuevas formas de experimentación artística basadas en la participación activa del público. Desde entonces, su trabajo desafió las estructuras tradicionales de contemplación, proponiendo experiencias inmersivas donde la obra cambiaba constantemente según la interacción del espectador.
Su consagración internacional llegó en 1966 al obtener el Gran Premio Internacional de Pintura de la Bienal de Venecia, uno de los reconocimientos más prestigiosos del arte mundial. A partir de ese momento, sus instalaciones, móviles y ambientes lumínicos fueron exhibidos en museos, galerías y espacios públicos de Europa, América, Asia y Medio Oriente.

La obra más asociada con el reconocimiento que obtuvo Julio Le Parc al ganar el Gran Premio Internacional de Pintura de la XXXIII Bienal de Venecia en 1966 no fue una única pintura aislada, sino el conjunto de obras cinéticas, lumínicas e interactivas que presentó en su sala individual de la Bienal. Entre las piezas más destacadas figuraban sus «Jeux Surprises» (Juegos Sorpresa), «Continuel Mobile», dispositivos de luz, espejos y elementos participativos que transformaban el papel del espectador.
Más allá de su innovación formal, Le Parc se destacó por mantener una postura crítica frente a los mecanismos de poder del sistema artístico. Defensor de la democratización de la cultura, promovió un arte accesible, participativo y alejado de las jerarquías tradicionales. Su pensamiento influyó en generaciones de artistas interesados en expandir los límites de la experiencia estética.
Las obras de Le Parc se caracterizan por la utilización de reflejos, superficies espejadas, estructuras móviles y juegos lumínicos capaces de alterar la percepción del espacio. Su búsqueda constante convirtió la luz en una materia artística y al movimiento en un lenguaje visual propio, capaz de generar asombro y reflexión simultáneamente.
A lo largo de su carrera recibió numerosos reconocimientos, entre ellos los Premios Konex de Platino y Brillante, además de homenajes en instituciones de todo el mundo. Incluso en sus últimos años continuó participando en exposiciones y proyectos que reafirmaron la vigencia de su legado dentro del arte contemporáneo.
Con la muerte de Julio Le Parc desaparece una figura esencial de la cultura latinoamericana, pero permanece una obra que revolucionó la manera de entender la percepción, la participación y el papel del espectador. Su legado continuará iluminando el panorama artístico internacional como uno de los grandes innovadores de nuestro tiempo.
PARIS, FRANCIA
Mayo, 2026