Entrevista con el escritor
Fernando Salcedo Macías:
“La verdadera esencia de la existencia es el amor y la trascendencia”
Por: Verónica Montero.
El escritor ecuatoriano Fernando Salcedo Macías presenta a consideración de los lectores su primera novela La vida después del tiempo: El despertar de Noa, una obra de ciencia ficción que no dejará indiferente a nadie.
Leónidas es un anciano que se ha asumido en el duelo tras haber perdido a su esposa y a hijo; sin embargo, lo que él ignora es que “su verdadero papel en el universo está por comenzar”.

Pregunta: – ¿Quién es Fernando Salcedo Macías?
Respuesta: Soy un trabajador de la vida; un empírico que decidió adueñarse de sus propios sueños. No mido mis logros por lo que he conseguido, sino por la pasión con la que sigo persiguiendo cada meta. Ante todo, soy un padre que disfruta profundamente de sus hijos y que hoy, a mis 47 años, vivo con la hermosa emoción de estar a pocos días de convertirme en abuelo. Soy alguien que cree firmemente que las caídas son solo el pretexto perfecto para reinventarse y construir un legado.
P: – Hay quien dice que la realidad actual es tan distópica que ya no tiene sentido la ciencia ficción. ¿Estás de acuerdo?
R: – Estoy en completo desacuerdo. La ciencia ficción no es una huida de la realidad; es la puerta que nos permite empezar a modelar el futuro y anticipar la tecnología. Es uno de los grandes motores que derriba las barreras de lo imposible. Si miramos atrás, lo que hoy resolvemos con un solo clic era inimaginable hace apenas cincuenta años. Nada es verdaderamente irreal. Estoy convencido de que pronto venceremos leyes físicas que hoy consideramos absolutas; tal vez no ocurra mañana, pero en un par de siglos —que para el tiempo cósmico no son más que un suspiro— seremos testigos de maravillas que hoy solo habitan en las páginas de una novela.
P: – La vida después del tiempo: El despertar de Noa, tu primera novela, ¿es ciencia ficción al uso o plantea un paso más allá?
R: – Es ciencia ficción, pero definitivamente busca dar un paso más allá del género tradicional. Para mí, la verdadera esencia de la existencia es el amor y la trascendencia. Con este libro quiero entregar un mensaje profundo sobre la familia, los lazos inquebrantables con nuestros seres queridos y el poder latente que cada individuo posee por el simple hecho de haber nacido en este plano físico. La novela pretende ser un consuelo para todos los que hemos perdido a alguien y albergamos el firme deseo de volverlo a ver. No lo planteo como una metáfora lírica, sino como mi convicción absoluta: las almas viajan a través de las dimensiones. La muerte no es el final; es solo un nuevo comienzo, un despertar cuántico y una oportunidad para seguir evolucionando.
P: – ¿Qué cuenta esta historia?
R: – Cuenta la historia de Leónidas, un anciano sumido en la frustración y el duelo tras haber perdido a su esposa y a su hijo en la Tierra. Sintiéndose acabado, espera la muerte con ansias mientras se cuestiona si algún día podrá reunirse con los suyos. Lo que él ignora es que su verdadero papel en el universo apenas está por comenzar. Su aparente final se transforma en un despertar hacia su auténtico destino en la Quinta Dimensión. Al encenderse la llama de su poder interior, transformado en el Rey Noa, tendrá que luchar contra fuerzas cósmicas que escapan a su comprensión inicial, descubriendo que las segundas oportunidades son invencibles.
P: – ¿Leónidas y Noa son dos caras de una misma moneda? ¿Qué los asemeja y qué los diferencia?
R: – Así es, son dos caras que comparten la misma alma pero habitan recipientes completamente distintos. Leónidas representa la madurez curtida, el dolor de las pérdidas acumuladas y el desgaste de los años cansados en la Tierra. Noa, en cambio, es la inexperiencia, la agilidad, la curiosidad y esa urgencia vital por saltarse las etapas; encarna el regreso a nuestros primeros días en el amor, a esas sensaciones primerizas de cuando alguien nos gusta y no sabemos cómo gestionarlo.
Lo que los asemeja de forma inquebrantable es su esencia bondadosa. Ambos son seres que a veces se ven desbordados por sus propios impulsos —ya sea por la ira, la frustración o el amor—, pero el viaje que emprenden los llevará a despertar su verdadera naturaleza, recordándoles que forman parte de algo infinitamente más grande que ellos mismos.
P: – ¿La transformación sería uno de los temas de esta obra?
R: – Por supuesto que sí. La novela refleja la metamorfosis a la que todos los seres humanos estamos expuestos en diferentes escalas. Todos somos capaces de generar giros drásticos en nuestras vidas, de convertirnos en algo mucho mejor o incluso mucho peor; todo depende de hacia dónde decidamos proyectar nuestra trascendencia. Bajo el ropaje de la ciencia ficción, este libro es en realidad un espejo de la realidad palpable de nuestra especie. Nos dice que la existencia no es estática, sino un conjunto dinámico de realidades donde vivir, en el fondo, es transformarse.
P: – ¿Te interesa que con tu novela el lector tenga otra mirada de la realidad?
R: – Me interesa muchísimo; si logro expandir, aunque sea un poco su perspectiva, habré cumplido mi gran objetivo como autor. Creo firmemente que la diversidad de criterios y los fundamentos que cada persona lleva impregnados en su interior son parte de nuestra evolución espiritual. Somos una especie favorecida en este universo infinito. Cada opinión, cada vivencia, cada mirada cuenta. Al final, no importa si estamos equivocados o acertados en nuestras certezas cotidianas; el simple hecho de cuestionar la superficie de las cosas nos acerca un paso más a la inmortalidad en diferentes planos.
P: – ¿Qué le dirías a un lector solo interesado en la literatura apegada a la realidad que nos enseñan?
R: – Le diría que está bien, que disfrute de esa realidad tangible. Creer únicamente en lo que se ve o se toca tiene su propio valor, y la sabiduría que los grandes exponentes de la literatura clásica nos han heredado es verdaderamente espectacular. Sin embargo, también lo invitaría a darle una oportunidad a la ciencia ficción. Las grandes ideas que han revolucionado la historia humana salieron de mentes que se atrevieron a imaginar lo que no existía. La ciencia ficción también es madurez en letras; es el espacio donde el valor absoluto de la realidad se flexibiliza para enseñarnos lo que podríamos llegar a ser.
MADRID, ESPAÑOL
Julio, 2026