Rafael Puyana, uno de los grandes músicos colombianos del siglo XX, vuelve a Bogotá a través de la extraordinaria colección que reunió durante su vida
- Veintiún años después de la subasta de su residencia parisina, una nueva selección del universo del célebre músico y coleccionista colombiano Rafael Puyana se presenta en Bogotá.
- Exposición de más 150 piezas, abierta al público en Bogotá Auctions, entrada sin costo, hasta el jueves 8 de octubre de 2026, de 10:00 a. m. a 6:00 p. m. Calle 70 # 10 A – 59. Este jueves a las siete de la noche será la subasta.
- Puyana fue uno de los grandes intérpretes del clavecín del siglo XX. Tras formarse en Bogotá y Estados Unidos, continuó sus estudios en París con Wanda Landowska, figura fundamental en el renacimiento moderno del clavecín, y Nadia Boulanger.
Rafael Puyana fue uno de los grandes músicos colombianos del siglo XX y una figura de reconocimiento internacional. Su vida transcurrió entre Bogotá, Nueva York, París, Londres y Roma, y su carrera lo llevó a los principales escenarios de Europa y Estados Unidos. Pero junto al músico existió otra faceta menos conocida: la de un hombre apasionado por el arte, los objetos y las historias que cada uno de ellos cuenta. Esa parte de su legado vuelve ahora a Bogotá.
En 2005, dos años después de la muerte de Puyana en París, una parte de los objetos que formaban su residencia parisina fue presentada en Artcurial (la principal casa de subastas de arte en Francia y una referencia clave en el ámbito internacional de antigüedades, arte moderno y diseño), bajo un título que parecía resumir su relación con el arte: Collection d’un amateur. Veintiún años después, una nueva selección de aquel universo personal llega a Colombia y podrá ser visitada en la primera casa de subastas del país, Bogotá Auctions, entrada libre para el público, hasta el jueves 8 de octubre, cuando será presentada en la subasta de Artes Decorativas y Diseño.
Lo que aparece ante el espectador no es una colección definida por un único estilo, sino el retrato de una personalidad extraordinariamente curiosa. A lo largo de sus viajes, Puyana reunió muebles coloniales, pintura del siglo XVIII, tallas, espejos, porcelanas orientales, mobiliario inglés de época victoriana, piezas republicanas y objetos de los siglos XIX y XX.
Hay algo profundamente coherente entre el músico y el coleccionista. El hombre que dedicó su vida a interpretar la música de otros siglos sintió también una fascinación por los objetos capaces de mantener viva la memoria. Su casa fue un espacio donde convivieron América, Europa y Asia; distintas épocas y tradiciones reunidas no por una lógica de estilo, sino por una mirada personal.
Entre las piezas que hoy pueden verse en Bogotá destaca un extraordinario espejo de época Imperio, asociado por la tradición de la colección con un obsequio de Simón Bolívar a Bernardina Ibáñez. También sobresale un monumental medio arco que representa la aparición de la Virgen y el Niño a Santa Inés de Montepulciano, procedente del antiguo convento de Santa Inés de Bogotá, además de una importante selección de pintura colonial.
Ver estas piezas es acercarse a una historia que une a Colombia con París y con el mundo. Es descubrir la sensibilidad de un colombiano que construyó una carrera musical internacional y, al mismo tiempo, reunió a lo largo de su vida un conjunto de objetos que hoy permiten asomarse a su manera de entender el arte, la historia y la belleza.
La presencia de esta colección en Bogotá tiene también un valor para el país. Exponer piezas de distintas épocas y procedencias permite que sean conocidas, estudiadas y apreciadas por nuevas generaciones, y propicia una reflexión sobre el patrimonio, la memoria material y los vínculos culturales que Colombia ha construido con el mundo.
Por eso, tanto la exposición como la subasta constituyen una oportunidad excepcional para apreciar de cerca las piezas que acompañaron la vida de uno de los músicos colombianos más destacados del siglo XX y descubrir, a través de ellas, una parte de su sensibilidad, sus viajes y su particular manera de relacionarse con el arte y la historia. Para quienes encuentren una conexión especial con alguna de estas piezas, será también la posibilidad de llevar a casa un pequeño fragmento de la vida y del universo de Rafael Puyana.
Rafael Puyana murió en París en 2003. Parte de su colección fue vista allí en 2005. Hoy, otra parte de ese legado vuelve a Bogotá.

Subasta 8 de octubre de 2026
Residencia Rafael Puyana y otras piezas de colección
Entre otras, estas son algunas de las piezas curiosas:
Lote 3 – Silla para imagen devocional: Sillón frailero de escala menor o peana en forma de sillete de trono. Fueron muy populares para imágenes devocionales de pequeño formato. Curiosa por su pequeño tamaño y alto nivel de detalle.
Lote 30 – Crucifico atribuido a Manuel Chili de la escuela Caspicara: Escultura de destacada importancia patética y anatómica. Caracterizada por la factura de la Escuela Quiteña: encarnado brillante («a vejiga»), estudio muscular minucioso, pálidos verdosos, llagas realistas y pliegues encrespados en el sudario. Montado sobre cruz de león con cartela INRI y peana octagonal escalonada. Destaca por haber sido realizada por un relevante tallador indígena en la época colonial.
Lote 35 – [Playa]. Charles Garabed Atamian: Es una obra rarísima para encontrar en Colombia. Fue realizada por el pintor francés de ascendencia armenia, nacido en el Imperio Otomano. Fue alumno de Antonio Ermolao Paoletti en la Escuela Murad Rafaelian de Venecia. Regresó a Estambul para trabajar en la Fábrica de Porcelana de Yildiz durante dos años antes de trasladarse a París en 1897. Expuso en el Salón de la Société Nationale des Beaux-Arts y en el Salón de los Independientes de París. Entre 1932 y 1939, pasó los veranos pintando la playa de Saint-Gilles-sur-Vie, en la región francesa de Pays de la Loire. Es muy deseada globalmente.
Lote 38 – Espejo de salón neoclásico: Espejo neoclásico dorado de principios del Siglo XIX compañero de los que están conservado en la colección de la Casa Museo Quinta de Bolívar (Bogotá) y pertenecieron a Bernardina Ibáñez regalo del Libertador.
Lote 44 – La Virgen María entrega a Santa Inés de Montepulciano unas perlas: Este cuadro hace parte de la serie de la
vida de Santa Inés procedente del convento bogotano del mismo nombre. La serie actualmente se encuentra en su mayoría en la colección del Museo de Arte del Banco de la República. Como parte de este conjunto, se realizó una supraporta compuesta por dos cuadros, uno de los cuales es la obra que aquí presentamos.
Lote 102 – Escritorio papelera: Tres cajones, uno de los cuales simula ser tres independientes pero integra un único cajón de doble profundidad. Un secreto (en la parte central) que solo se abre con un mecanismo interno en el cajón derecho. Ornamentado con escenas de caza, el cajón central tiene una portada arquitectónica en cuyo nicho está grabado san Juan Bautista niño. Cerradura y llave.
BOGOTÁ D.C. COLOMBIA
Octubre,, 2026