Black Market International
regresa al centro de la escena europea: Soest acogerá una nueva experiencia del histórico colectivo de performance

Hay acontecimientos que trascienden la programación de un museo para convertirse en una declaración sobre el lugar que ocupa el arte contemporáneo en nuestro tiempo. La invitación que el Museo Wilhelm Morgner y la Ciudad de Soest, en Alemania, han extendido a Black Market International (BMI) pertenece a esa categoría: no se trata únicamente de una exposición o de una serie de performances, sino del reconocimiento a una de las experiencias colectivas más influyentes en la historia del arte de acción internacional.
El anuncio fue realizado por Boris Nieslony, fundador del colectivo y una de las figuras esenciales del performance europeo, quien confirmó que la primera acción tendrá lugar el 19 de septiembre de 2026, a las 5:00 de la tarde. A partir de ese momento comenzará una semana de trabajo dedicada al montaje de la exposición de Black Market International, cuya inauguración oficial está prevista para el 27 de septiembre. El programa completo será dado a conocer durante ese mismo mes.
Más que una agenda de actividades, el encuentro en Soest representa un nuevo capítulo en la trayectoria de un colectivo que, desde hace más de cuatro décadas, ha transformado la comprensión del performance como práctica artística abierta, colaborativa y profundamente experimental.
El cuerpo como territorio de pensamiento
Fundado en 1985 por Boris Nieslony y el artista polaco Jacek Tylicki, Black Market International nació en un momento en el que el performance comenzaba a consolidarse como uno de los lenguajes más radicales del arte contemporáneo. Frente a la lógica del espectáculo o de la representación teatral, el colectivo propuso una forma distinta de entender la creación: un espacio donde la acción ocurre sin guion, sin jerarquías y sin una narrativa previamente establecida.
Cada artista desarrolla su propio proceso en simultáneo con los demás, generando una red de relaciones que se transforma constantemente. El resultado no es una obra cerrada, sino un organismo vivo donde el cuerpo, el tiempo, el silencio, el movimiento y la presencia construyen un lenguaje que solo existe mientras sucede.
En Black Market International no hay personajes ni escenificaciones. Hay cuerpos que piensan, dialogan, resisten y se encuentran. Cada performance es una experiencia irrepetible en la que el azar, la intuición y la interacción ocupan un lugar tan importante como la preparación conceptual de cada participante.
Una referencia imprescindible del arte de acción
A lo largo de cuarenta años, Black Market International ha reunido a performers de Europa, América y Asia, participando en museos, bienales y festivales que han marcado la evolución del arte de acción. Su influencia no se limita a las presentaciones públicas: el colectivo ha contribuido a construir una memoria internacional del performance mediante archivos, publicaciones, encuentros académicos y proyectos de investigación que hoy son una referencia para artistas, curadores e historiadores.
En esa tarea ha sido decisiva la labor de Boris Nieslony, quien ha dedicado buena parte de su vida a preservar la documentación de un lenguaje artístico cuya naturaleza efímera suele desafiar los mecanismos tradicionales de conservación. Gracias a ese trabajo, numerosas generaciones han podido acceder a uno de los archivos más importantes sobre performance existentes en Europa.
Soest como escenario de una memoria viva
La elección del Museo Wilhelm Morgner como sede de este proyecto no es casual. La institución alemana ha desarrollado una programación comprometida con las prácticas contemporáneas y el diálogo entre patrimonio, investigación y creación. La presencia de Black Market International fortalece esa línea de trabajo al incorporar una propuesta donde la exposición no funciona como un simple registro documental, sino como la extensión de una experiencia colectiva construida a lo largo de décadas.
La semana previa a la inauguración permitirá asistir al proceso de instalación de la muestra, evidenciando que, para este colectivo, el montaje también forma parte de la obra. La exposición no será únicamente un recorrido por fotografías, videos o documentos históricos, sino una oportunidad para comprender cómo una comunidad internacional de artistas ha redefinido las posibilidades del performance desde mediados de los años ochenta.
Un legado que continúa escribiéndose
En una época dominada por la velocidad de las imágenes y el consumo inmediato de contenidos, Black Market International mantiene una posición singular: reivindica el tiempo de la experiencia, la presencia física, la incertidumbre y la creación compartida. Su trabajo recuerda que el arte puede seguir siendo un espacio para el encuentro, la escucha y la construcción colectiva de sentido.
La cita del 19 de septiembre de 2026 en Soest no será únicamente el inicio de una nueva serie de performances. Representará también la continuidad de una historia que ha influido de manera decisiva en el desarrollo del arte de acción contemporáneo y que sigue demostrando que el performance continúa siendo uno de los lenguajes más libres, críticos y transformadores del panorama artístico internacional.
Con esta invitación, el Museo Wilhelm Morgner y la Ciudad de Soest no solo celebran la trayectoria de Black Market International; reafirman el valor de una práctica artística que, durante más de cuarenta años, ha hecho del cuerpo, la acción y el encuentro una forma de conocimiento y de resistencia cultural.
Soest, Alemania
Julio, 2026