El making of de un libro sobre la mujer, el agotamiento y el regreso a una misma
Por: Laura Santander.
La psicóloga y escritora Laura Santander comparte con los lectores las claves de su primer libro “Volver a ti”. En este artículo la autora revela detalles de su idea, de su proceso de escritura, pero sobre todo del por qué de un tema que tiene que ver con la mujer y el regreso su naturaleza. “Volver al cuerpo, a la escucha, a la emoción, a los ritmos internos, a la verdad que muchas veces queda sepultada bajo la costumbre, el mandato o la necesidad de sostenerlo todo”, puntualiza Santander.

“Volver a ti” no nació como una idea editorial, sino como una necesidad de nombrar algo que estaba ahí desde hacía tiempo: el cansancio profundo de muchas mujeres y la sensación, cada vez más frecuente, de estar viviendo demasiado lejos de sí mismas. Como psicóloga, he acompañado durante años a mujeres atravesadas por el agotamiento, la sobrecarga, la culpa, la exigencia, los cambios vitales, las pérdidas y la necesidad de reconstruirse. En muchas de ellas aparecía una misma experiencia con distintos matices: funcionaban, respondían, sostenían, seguían adelante, pero se sentían desconectadas de su cuerpo, de sus emociones, de su deseo y de su verdad. No estaban necesariamente rotas. Estaban, sobre todo, alejadas de sí mismas.
Ese fue el punto de partida del libro. Me interesaba escribir sobre ese territorio silencioso que tantas mujeres habitan sin encontrar siempre un lenguaje para explicarlo. El lugar donde el cuerpo empieza a hablar, donde las emociones dejan de poder seguir siendo postergadas, donde la autoexigencia se convierte en desgaste y donde aparece, a veces con claridad y a veces de forma apenas perceptible, una intuición insistente: así no quiero seguir viviendo. “Volver a ti” trata precisamente de ese momento. No propone una reinvención vacía ni una promesa de transformación instantánea. No busca fabricar una mujer más eficiente, más “empoderada” en el sentido superficial del término, ni más adaptada a nuevas exigencias. Propone algo más radical y más sencillo al mismo tiempo: volver. Volver al cuerpo, a la escucha, a la emoción, a los ritmos internos, a la verdad que muchas veces queda sepultada bajo la costumbre, el mandato o la necesidad de sostenerlo todo.
El libro se mueve en varios planos. Habla del cuerpo como memoria y como brújula. De las emociones como lenguaje, no como obstáculo. De los ciclos femeninos como una forma de comprensión, no de encasillamiento. De los vínculos, del agotamiento emocional, de la culpa, de los límites, del cierre de etapas y de la búsqueda de propósito. Pero, sobre todo, habla de una relación: la relación de una mujer consigo misma. Ese fue también uno de los desafíos de la escritura. Encontrar una voz que no fuera ni excesivamente técnica ni puramente emocional. Quería evitar dos riesgos frecuentes: el del libro psicológico que se vuelve distante, y el del libro de bienestar que se queda en fórmulas vacías. Volver a ti necesitaba una voz que pudiera pensar y sentir a la vez. Que ofreciera profundidad sin perder cercanía. Que acompañara a la lectora sin hablarle desde arriba. Que tuviera sustento, pero también humanidad.

Laura Santander
Por eso el proceso de escritura fue también un proceso de depuración. Había que quitar lo que sonaba prestado, lo que explicaba de más, lo que embellecía demasiado una verdad que necesitaba ser dicha con más claridad. El libro fue encontrando su tono a medida que se afirmaba en una idea central: no se trataba de enseñarle a la mujer cómo ser otra, sino de crear un espacio para que pudiera reconocerse en lo que ya estaba sintiendo. Ese enfoque atraviesa todo el texto. La mujer de Volver a ti no aparece como una figura idealizada ni como una víctima sin salida. Aparece como alguien compleja, cansada a veces, lúcida otras, herida en algunos tramos, poderosa en otros, pero siempre atravesada por la posibilidad de comprenderse mejor. Y ahí radica, para mí, una parte esencial del libro: en devolverle dignidad a la experiencia femenina sin convertirla ni en consigna ni en caricatura.
También me interesaba apartarme de ciertos discursos contemporáneos sobre el bienestar que colocan toda la responsabilidad en la voluntad individual. Hay una parte del libro que es profundamente íntima, sí, pero no por eso desconoce el peso de la cultura, de los mandatos, de la carga invisible, de la socialización femenina o del agotamiento estructural. “Volver a ti” habla de la mujer interior, pero no de una mujer aislada del mundo. Habla de una mujer situada, atravesada por exigencias reales, que necesita volver a sí no para desconectarse de la vida, sino para habitarla con mayor conciencia. Quizá por eso el libro insiste tanto en una idea: volver a ti no es rendirte, es escucharte. No es apartarte del mundo, sino dejar de vivir únicamente según su ruido. No es una huida, sino una forma de presencia. En el centro de todo está esa convicción: que muchas mujeres no necesitan más exigencia, sino más lenguaje; no necesitan volverse perfectas, sino volver a una relación menos violenta consigo mismas; no necesitan aprender a resistir más, sino a reconocerse antes de seguir sosteniéndolo todo.

Laura Santander
Ese fue el making of del libro: años de escucha, de observación y de trabajo; preguntas personales que también buscaron forma; lecturas, autores y referencias que acompañaron el proceso; y, sobre todo, la intuición de que había una conversación pendiente sobre lo femenino, el cuerpo, el cansancio y el derecho a volver a una misma sin culpa. “Volver a ti” nació de ahí.
De una necesidad de comprender, de una necesidad de nombrar.
Y, en última instancia, de una necesidad de regresar.
MADRID, ESPAÑA
Julio, 2026