La repetición del héroe (O Simón Bolívar como arquetipo)
La crítica sobre la obra de Gabriel García Márquez ha tendido a privilegiar categorías ya canónicas: el realismo mágico, la construcción mítica de Macondo, la oralidad caribeña o la relación entre historia y ficción. Sin embargo, existe un rasgo estructural de su narrativa que ha sido menos explorado de forma sistemática: la reiteración interna de un mismo tipo de héroe, que reaparece transformado a lo largo de distintos textos. Esta repetición no responde a una carencia de invención, sino a una poética consciente de la variación.
En este ensayo se propone que el coronel Aureliano Buendía, protagonista central de Cien años de soledad, y el Simón Bolívar ficcionalizado de El general en su laberinto constituyen dos manifestaciones de un mismo arquetipo narrativo: el héroe derrotado, atrapado entre el ejercicio del poder y la experiencia de la soledad. La hipótesis central sostiene que García Márquez practica una forma de auto-intertextualidad mediante la cual reescribe su propio universo narrativo, desplazando al héroe desde la ficción mítica hacia la novela histórica sin alterar su función simbólica.
La repetición como poética narrativa
Toda la narrativa de García Márquez está atravesada por una lógica de encuentros que dan la ilusión de repetición. En algunos pasajes de todas sus novelas existen detalles que acercan geográficamente para enlazarlos con Macondo, nombres, destinos, pasiones y frustraciones retornan una y otra vez, no como simples ecos formales, sino como núcleo del sentido. En Cien años de soledad, la reiteración de los Aurelianos y los José Arcadios convierte la genealogía familiar en una estructura circular donde el pasado se impone sobre cualquier promesa de futuro.
El coronel Aureliano Buendía encarna de manera paradigmática esta poética. Su vida está definida por la acumulación de gestas que no conducen a ninguna transformación histórica efectiva. Las guerras civiles que lidera no producen victoria ni justicia; solo dejan tras de sí un saldo de muertos, resentimientos y una soledad cada vez más radical. El héroe, lejos de consolidarse, se vacía progresivamente de sentido.
Esta figura se aleja del héroe épico tradicional. No hay en Aureliano una progresión hacia la gloria, sino un estancamiento existencial. Su grandeza reside precisamente en su fracaso, en la conciencia tardía de que el poder no redime ni salva. Esta concepción del héroe problemático aproxima la narrativa de García Márquez a una visión trágica de la historia latinoamericana.

El viaje final de Bolívar: variación del mismo héroe
El general en su laberinto ha sido leído con frecuencia como una novela histórica atípica, centrada en los últimos días de Simón Bolívar. Sin embargo, una lectura atenta revela que el interés principal del texto no es la reconstrucción del pasado, sino la exploración de un personaje en proceso de disolución. El Bolívar de García Márquez es un hombre enfermo, cansado y solo, que recorre el río Magdalena como quien atraviesa su propia memoria.
Este viaje final reproduce, en clave histórica, la trayectoria de Aureliano Buendía, ambos personajes avanzan hacia un final sin solución, acompañados únicamente por el recuerdo de lo que fue y por la certeza de que sus proyectos han fracasado. El río cumple una función simbólica semejante a la de Macondo: es un espacio donde el tiempo se diluye y donde el pasado se impone sobre el presente.
Bolívar aparece, así como una continuación del héroe arquetípico de García Márquez, despojado de la retórica épica de la historiografía oficial “real”, se convierte en un personaje íntimo, vulnerable y consciente de su derrota. La novela histórica funciona entonces como una máscara genérica que permite al autor insistir en su tema central: la soledad del poder.
Auto-intertextualidad y unidad del corpus
La relación entre Aureliano Buendía y Simón Bolívar permite pensar la obra de García Márquez como un sistema narrativo cohesionado dentro de una suerte de auto-intertextualidad. Más que dialogar con otros textos de la tradición, el autor dialoga con sus obras, reescribiendo una y otra vez la figura del héroe derrotado en distintos contextos.
Esta estrategia otorga unidad simbólica a un corpus diverso en géneros y escenarios. La novela mítica y la novela histórica se revelan como formas complementarias de una misma búsqueda estética. En ambos casos, el centro no es el acontecimiento histórico ni el marco social, sino la experiencia humana del fracaso y la imposibilidad de transformar la realidad desde el poder.
Desde esta perspectiva, El general en su laberinto puede leerse como una novela de cierre. Bolívar no inaugura un nuevo ciclo narrativo, clausura simbólicamente el universo iniciado en Macondo. El héroe que en Cien años de soledad se multiplica y se repite, en la novela “histórica”, y le otorga fisionomía a un solo cuerpo agotado, próximo a la muerte, las descripciones del coronel son muy escuetas en “Cien años de soledad”, en cambio todos (los Latinoamericanos al menos) tenemos varias versiones del rostro de Bolívar.
La repetición del héroe
La repetición del héroe en la narrativa de Gabriel García Márquez no es un gesto redundante, es un acercamiento estético fundamental. Aureliano Buendía y Simón Bolívar son variaciones del mismo arquetipo que encarna la tensión entre poder, soledad y derrota. A través de ellos, el autor construye una visión crítica de la historia latinoamericana como un espacio marcado por proyectos inconclusos y liderazgos fallidos.
Este ensayo ha propuesto leer dicha repetición como una forma de auto-intertextualidad que otorga coherencia interna al corpus garciamarquiano. Al reescribir a su héroe bajo distintas máscaras, García Márquez no solo revisita sus obsesiones narrativas, ofrece una reflexión persistente sobre los límites del poder y la fragilidad de los personajes épicos de sus historias.
Leídas en conjunto, ambos textos dialogan como la suma de dos novelas independientes, en vez de la meditación prolongada sobre la derrota que se esconde a plena vista, donde cada héroe cae derrotado, atrapado entre el ejercicio del poder y la experiencia de la soledad. Confirmando nuestra hipótesis central, la cual sostiene que García Márquez reescribe su propio universo narrativo, cuando desplaza al héroe de la ficción mítica hacia la novela histórica, sin alterar su función simbólica.

Prof. José Ramón Briceño Diwan
Caracas, 08/02/2026